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Qué es el marketing gastronómico

La competencia feroz en prácticamente todos los campos hace que el marketing y las técnicas publicitarias sean una herramienta imprescindible para cualquier empresa que quiera progresar. Al hablar de marketing gastronómico nos referimos a una estrategia de marketing que se enfoca en la promoción de productos y servicios gastronómicos para satisfacer las necesidades de los consumidores. Esta técnica se utiliza para crear y mantener una marca de alimentos y bebidas, y así aumentar las ventas y la visibilidad en el mercado. Es una herramienta fundamental para los negocios de hostelería, ya que les permite desarrollar y promocionar sus productos y servicios, mejorar su imagen y reputación, y aumentar la lealtad y la satisfacción de los clientes.
Cómo emplear el marketing gastronómico
El marketing gastronómico abarca un amplio abanico de técnicas y estrategias, desde la publicidad y la promoción en redes sociales hasta la creación de experiencias gastronómicas únicas y personalizadas. El objetivo principal de esta estrategia es atraer a los clientes y fidelizarlos, así como mejorar la rentabilidad y el rendimiento del negocio. El marketing gastronómico también puede ayudar a las empresas a identificar nuevas oportunidades de mercado y a desarrollar productos y servicios que se ajusten mejor a las necesidades de los consumidores.
Una de las claves que se buscan con el marketing gastronómico es la diferenciación. En un mercado tan competitivo como el de la gastronomía, es importante destacar y ofrecer algo único y diferente que atraiga a los clientes y los haga volver. Esto puede lograrse a través de la creación de una marca sólida y reconocible, el desarrollo de una imagen, e incluso con un estilo de servicio únicos. También con la innovación en la oferta de productos y servicios, y la creación de experiencias gastronómicas inolvidables.
Otra de las claves del marketing gastronómico es la calidad. Los consumidores de hoy en día son cada vez más exigentes y están dispuestos a pagar más por menús en los que destaque la calidad de los productos. Por lo tanto, es importante que las empresas se centren en ofrecer productos y servicios de alta calidad, utilizando ingredientes frescos y de temporada, y ofreciendo un servicio excepcional. Esto puede ayudar a crear una base de clientes leales y atraer nuevos clientes que buscan una experiencia gastronómica superior.
Entender las tendencias novedosas del mercado
Por otro lado, el marketing también puede ayudar a las empresas a aprovechar las tendencias del mercado y las oportunidades de crecimiento. Por ejemplo, muchas empresas están aprovechando la creciente demanda de alimentos y bebidas saludables, ofreciendo opciones vegetarianas y veganas, opciones sin gluten y opciones bajas en calorías. También hay una creciente demanda de alimentos y bebidas étnicos y exóticos, y las empresas que se especializan en estos productos pueden aprovechar esta tendencia para aumentar su visibilidad y atraer a nuevos clientes.
En resumen, podemos decir que el marketing gastronómico es una estrategia clave para los negocios de hostelería que buscan aumentar sus ventas, mejorar su imagen y reputación, y crear una base de clientes fieles. Para lograr esto, las empresas deben centrarse en la diferenciación y la calidad, ofrecer productos y servicios únicos y de alta calidad, y aprovechar las tendencias del mercado y las oportunidades de crecimiento. Si se hace correctamente, el marketing gastronómico puede ayudar a las empresas a lograr el éxito en un mercado altamente competitivo.
https://www.estudiahosteleria.com/blog/gastronomia/que-es-el-marketing-gastronomico
«La cantidad a veces es ridícula»: el aviso de un dietista sobre el porcentaje de carne que incluyen algunos fiambres de marca
El uso de aditivos y conservantes está cada vez más presente en este tipo de productos.

Cada vez está más en cuestión la calidad de los productos que venden los grandes supermercados. La lucha por vender más y más, junto con la producción en masa, están mermando el proceso de producción de los alimentos. Las estrategias que utilizan algunos fabricantes para combatir la inflación pasan, en muchos casos, por combinar ingredientes más baratos con la carne para producir más cantidad a un precio menor, y así conseguir ahorrar en la producción de estos productos y sacar el mayor provecho de los mismos en un mercado que cada vez contempla menos al usuario, basándose simplemente en el rédito que sacan de él.
En el último episodio de Código de barras, Fernando Bayo contó con el dietista y divulgador de nutrición Sergio Frutos, quien acaba de sacar un nuevo libro titulado Aprende a comprar, en el que explica las claves para elegir correctamente los alimentos a la hora de comprar y que sean lo más saludables posibles. Bayo le planteó a este experto en nutrición si tenía alguna fórmula para evitar la compra de estos productos cargados de aditivos, que a la larga podrían ser incluso perjudiciales para la salud, a pesar de que ahora la EFSA, el organismo encargado de la seguridad alimentaria en la Unión Europea, los apruebe.
Frutos expresó un problema que experimentan multitud de personas: «suele tirar de productos por falta de tiempo», aunque con ello esté renunciando a consumir alimentos de mayor calidad. Sin embargo, en lo que más ha incidido es en «los fiambres industriales», un alimento muy habitual en la cesta de la compra, que contiene «muchos conservantes», además de algunos «más polémicos». Pero si hay una cuestión realmente importante en este tipo de productos, es la cantidad de carne que contienen.
«Dentro de lo que es el porcentaje de carne, que es uno de los aspectos más importantes para elegir una pechuga de pavo o una pechuga de pollo en fiambre, contiene una cantidad que a veces es ridícula», explica el dietista. En ocasiones, este acompañamiento industrial lleva un «60% de carne, cuando hacerlo casero asegura un 99%», más lo que cada uno decida añadir. Pero hacerlo casero es la mejor fórmula para asegurar «la máxima calidad del producto».